13 de abril de 2011

Doble Frente

El estar informado te hace libre. El verificar diferentes fuentes de información, ver varios puntos de vista y el discutir tus conclusiones.
Ahora con el instrumento del siglo anterior. El cyberespacio y la computación.
Un conjunto de aplicaciones matemáticas, programación lógica y maquinas eléctricas.
El conocimiento ya no esta solo en las bibliotecas, en los monasterios y en las cámaras del vaticano pudriéndose sin ser leídas.
No están en hebreo o en alguna lengua muerta que solo unos pocos manejan.
Pero este nuevo instrumento tiene enemigos que planean usarlo para sus fines siniestros. El dominar al hombre.
Pero muchos lo utilizan como frente. Un puesto de mando donde dirigen inteligencia a todas las partes donde pueda llegar una señal, un puerto usb o una unidad óptica.
Todo empezó a salir a flote.
Sabemos lo que paso.
Sabemos quienes son los culpables de nuestras guerras, de nuestras anteriores dictaduras y de nuestras actuales democracias.
Sabemos que Vietnam fue una mierda, que 09/11 fue un mal guión, que Irak es un mal chiste contado por segunda vez y que la economía esta a merced de los banqueros.
Nos actualizamos a la velocidad que nuestra conexión nos permite.
Humanos P2P.
Pero de que nos sirve toda esta información?
Pensaba antes.
He visto como países enteros se revelan para quitarse las cadenas.
He visto gente organizando movimientos pacíficos.
Documentales, gente importante y gente con los puestos indicados con las mejores intenciones.

Pero ahora digo: Todo esto no es mas que una cortina. Detrás del humo.
Solo gente que se pueden contar como unidades de población en el Age of Empires. Una bolsa de valores que es como el Jenga. Nuestra política es escrita por los mismos monos que producían Animaniacs.
Pensamos que dirigimos nuestro propio destino, que solo hace falta un cambio de conciencia. Se necesita mas que eso, y lo sabemos.
De que nos sirve este nuevo poder?

Podemos convertirnos en los dados del tablero. Ser esos hijos de puta que en una sola tirada romperán la racha ganadora de hijos de puta con Poker Face (me caga usar esto porque hará referencia a Sir/lady Gaga).
Creo que todo: Stuxnet, la influenza, los terremotos provocados por Harpp pueden traer algo bueno... quiza entre los centenares de cadaveres caerán uno a uno el 1% de la población que puse al mundo. Se pondrá peor que la película de Infiltrados y 24 juntas...

9 de febrero de 2011

los nuevos...

Hablemos de religión.

Pero no de las ya tan golpeadas y conocidas. Con su sin fin de hijos vástagos y peleoneros.
De las otras.
Las que la gente profesa ahora.
Dejemos a los muchos católicos-judíos-musulmanes-hindúes/budistas.

Los que no creen en la mano invisible.

De este se derivan muchos.
Los ateos. Los agnósticos.

Los que saben que en alguna forma hay un grupo de leyes y fuerzas universales. Que rigen el movimiento de nuestro universo. Enorme. Finito pero ilimitados. Lo insignificantes que somos pero afortunados. Lo complejo, basto, emocionante, intrigante y desconcertante que es buscar respuestas. Sin darse por vencido; dudando por principio.

Los que no dejan de preguntarse todo.

Los que agradecen por sus alimentos sin saber a quién.

Los que solo trabajan mientras se acera el apocalipsis, el fin por el calentamiento global o el cometa Apophis.

Los que hubieran deseado nunca haber empezado a preguntar.


LOS POCOS CREYENTES
Son las personas que son consientes de que son pecadores, pero están consientes que son cosas que pasan desde hace mucho; es parte del pecado original. Pero gracias a eso es como conocen el amor de Dios: les entrega a su hijo para que este haga salvos.
Pelean día a día con Satán en su mente y hablan con Dios en su corazón.
No se dicen cristianos. Ellos saben que el único cristiano murió en la cruz.


Los OTROS
Personas que no saben ni un coño de la religión que profesan. Son los volubles.
Usan sus pocos conocimientos para usarlos a su favor. Si pasan cosas malas: es prueba del señor o casualidades. Si a alguien conocido le pasa cosas malas: el karma o prueba del señor. Si le pasa a alguien desconocido: es justicia divina, karma o prueba. Si es a alguien conocido desagradable: es lo que se merece.